Estúpida manía de echarlo todo a suertes, de confiar las decisiones importantes al azar, para evitar cargar el peso de las consecuencias sobre la propia conciencia, demasiado corroída como para aguantar nada.
Una sola carta.
Si ahora le diera la vuelta y la descubriera, veríamos una reina de corazones.
Ahí está la diosa fortuna riéndose en tu cara.
Deberás seguir a esa mujer a dónde quiera llevarte, hasta el mismísimo infierno te llevará cogido de la mano, maldito imbécil.

(Texto inspirado en la película "2046")
No me importaría pisar el infierno por ella.
ResponderEliminarAl menos durante un tiempo.
Besos.
lo engatuso y consiguio lo que queria...
ResponderEliminar♣♠♣ ♪
=)
¡Maravilloso, Lucía!
ResponderEliminarUn saludo desde México.
Muá.
me encanta esa parte de llevar de la mano a alguien, al infierno ;)
ResponderEliminarNo me lamentaría nunca en llegar al infierno por amor ¿dónde está mi reina de corazones?
ResponderEliminarUn saludo desde Argentina:-))
La misteriosa jugadora de cartas con su sempiterno guante negro cree saber ganar y siempre acaba perdiendo. Pierde mas ella que el. ¿De que sirve ir sobre seguro en el juego cuando no se sabe arriesgar en la vida?
ResponderEliminarGracias por recordarme a mi personaje favorito de 2046. Adoro este film, mi favorito junto con In the mood for love, de Wong Kar-Wai, lo cual son palabras mayores.
No soy estudiante de psicologia, ya me licencie y para mas inri, después hice un master de terapia gestalt. Ambas cosas me han marcado y transformado. Cuando estudias una carrera asi, nunca se cierran los apuntes del todo. Asi que haga lo que haga y me dedique a lo que me dedique, siempre habrá una parte de mi "yo psicologa" del que jamás podré desprenderme.
Te invito a pasarte por mi blog cinefilo si has visto Ágora o te apetece leer mi anti-critica ;)
Kisses sabadiles ***
a la reina de corazones brindo todo mi azar
ResponderEliminarbiquiños
tendré que ver la pelicula pues. :)
ResponderEliminarEl infierno por unos corazones con suerte?
ResponderEliminarCreo que si pero como no soy de fiarme mucho, elijo pasaje de ida y vuelta.
peor sería ir al infierno por voluntad propia, ¿NO?
ResponderEliminarWong Kar Wai!!!
ResponderEliminarYo le amo.
Suerte, destino, fe, el deber ser, libre albedrío... todos tenemos algo con lo que limpiarnos y ensuciarnos la conciencia. Lo complicado es realmente hacer que eso coincida con lo que en realidad querías desde un principio.
Un gusto leerte, como siempre
La suerte es mujer, por lo sensual e impredecible... Tiene que ser mujer, no queda otra... Que linda entrada, nunca me voy con las manos vacías de aquí... Que estés de lo mejor Lucía... ;)
ResponderEliminarhasta al infierno sin pensarlo dos veces, sin un cielo, sin la chance del purgatorio, mil veces infierno, hasta su último círculo y que se me castigue por lujuria.
ResponderEliminarun abrazo
atte. manu
pd: tendré que ver esa peli
Reina de corazones?
ResponderEliminarMe ha encantado, Lucía. No he visto la peli, ¿vale la pena?
ResponderEliminarMuchos besos, preciosa.
se me ve, creo
ResponderEliminarcapeau