
Nada hay más poderoso que un hombre con un sueño y el valor de llevarlo a cabo. No habrá barreras tangibles o intangibles que frenen su ímpetu de verlo realizado.
Philippe es un funambulista francés que tras ver en una revista el diseño de dos torres gemelas en Nueva York, deseó con todas sus fuerzas tender un alambre entre ellas, para caminar entre las nubes la distancia que las separaba, desafiando a la gravedad, al tiempo atmosférico, a las leyes,y, por qué no, a la propia naturaleza humana, que ha condenado a nuestros pies a pasar la mayor parte del tiempo en tierra firme...
Y qué maravilloso espectáculo debió ofrecer a los transeúntes, aunque la vista de estos no puede compararse con la del propio Philippe, dueño de esos metros de cielo durante los 45 minutos que duró su sueño.
Ver este documental es aún más mágico ahora, su proeza es mayor, porque si antes era poco probable que se repitiera, a día de hoy, por la brutalidad de algunos, es imposible.