Ellas tenían 13 años, yo 14. En la mochila guardamos unos bocatas y agua, lo justo para montar una buena merienda en un prado que encontramos en el camino.
A día de hoy me pregunto qué será de sus vidas. Nuestra relación está en el mismo estado en el que hoy está mi vieja bici: sucia, desinflada y olvidada en un rincón.

Imagen de www.beachcruiser.es
Hola, no sé cómo he caído aquí, pero no importa.
ResponderEliminarEse último párrafo qué universal es, ¿verdad?
¿Cuántas veces pensamos que nunca nunca nos íbamos a alejar de esa gente que pasó con nosotros toda la infancia y adolescencia?
Tengo la suerte en este caso de vivir en un pueblo, y así, aunque la amistad pasara a otro estadio menos "importante" o idílico, sí sé qué es de la vida de esas personas que forman parte de la historia de mi vida.
Paro ya, que tengo que cocinar :$
b7s
Es imposible escapar a un ataque de nostalgia cada vez que pensamos en la gente que dejamos atras, pero los caminos son muchos, escoger es inevitable y no todo el mundo puede acompañarnos en todos los tramos del camino.
ResponderEliminarDe todas formas, yo estoy convencida, de que todo lo importante, lo que de verdad nos ha tocado el cuore, de alguna forma o de otra, siempre vuelve ;)
Kiss nostalgico ***
Uhhh, si yo te contara de mis amistades a esa edad. A veces pienso que hay muchos tipos de amistad y, entre ellos, está la amistad desechable. Dura poquitín, lo que un suspiro.
ResponderEliminarUn beso, y ojalá un día hagas un viaje larguísimo en bicicleta :D
gran texto! grande!
ResponderEliminarQue lindas que son esas anécdotas ... Es como una "pequeñez grande"... A veces quisiera volver a la ilusión que tenía en mi infancia. Y la gente pasa de largo como los trenes en esta vida... Algunas quedan pero la mayoría sigue por caminos diferentes. Creo que tu bicicleta evidentemente no fue del todo olvidada. Gracias por pasar por mi blog, ha sido un gusto darme una vuelta por el tuyo.
ResponderEliminarMás bien hay que contar las relaciones que no terminan así. Que son muy pocas.
ResponderEliminarA esas, que se mantienen, me gusta darle un nombre: amistad.
besito
Majo, me gusta que la gente caiga por aquí, y aún más, que recaiga. Bienvenida y gracias por tu comentario.
ResponderEliminarAlhy, ojalá tengas razón. Igualmente lo que nos importa realmente lo cuidamos más para que no se vaya.
Siberiana, ¿amistad desechable? Parece contradictorio, jeje. Yo creo que sería más bien ausencia de amistad, jaja.
Mximo, sé bienvenido y gracias por tu comentario.
ResponderEliminarInterrogante, a mi también me encantaría recuperar la ilusión de la infancia. Tienes razón, no he olvidado aquel corto viaje en bici.
Vocero, yo también creo que en el camino vamos haciendo una criba.
Un abrazo
A mí también me da cierta nostalgia recordar a algunas amigas que perdí por el camino. Pero es cierto que hay gente que está hecha para estar ahí siempre y, en cambio, hay otros que están ahí sólo un ratito. Pero también está bien. Al final, creo que lo importante es disfrutar del momento y valorar a quien tienes a tu lado.
ResponderEliminarUn abrazo, Lucía.
Esta historia me identifica muchísimo. Yo hace nada era una de las tres mosqueteras y perdí a una por el camino. ¿Sabes? Se cayó de la bicicleta y yo no paré a recogerla.
ResponderEliminarMe gusta tu blog; te sigo :)
Cris, bienvenida. Es doloroso que te dejen o que te lleven por senderos pedregosos, obligándote a tomar otra ruta, como también lo es dejar a alguien por el camino. Gracias por tu comentario.
ResponderEliminarComo creo que nos ha llevado la nostalgia, lo mejor será quedarse con la filosofía de Buenas noticias: disfrutar del momento y de quienes nos acompañan en él. Gracias, Elena.
Un abrazo
Yo ya he superado esa nostalgia. Durante tiempo me machacó, que como era posible que aquellos amigos eternos que habíamos sido nos hubiéramos convertido en desconocidos, etc...., no sé como sucedió pero ya he logrado que no me importe.
ResponderEliminarY pienso que la amistad cuando uno es joven es irrepetible.
A partir de una edad se le el nombre de amistad a simulacros o sucedáneos que no aguantan ningún tipo de contratiempo, o sea, que suelen ser amistades por interés. Cualquier tipo de interés, hasta el interés de no morirse de asco.
En fin, una vez asumido, aceptado y digerido sigo caminando.
Besos.
Ojalá nuestras bicicletas se mantengan relucientes y sin falta de aire,por mucho tiempo y así recorrer muchos caminos juntas y acabar con una cenita en una pradera y rodeadas de patos!!
ResponderEliminarToro Salvaje, es cierto que hay todo tipo de amistades, y que según pasan los años "cada uno va más a lo suyo", por eso hay que cuidar las relaciones importantes y perder el menor tiempo posible con aquéllos que sólo nos quieren por interés (a no ser que a nosotros también nos interese algo de ellos). Un abrazo.
ResponderEliminarBichoooo. ¡Qué ilusión que me comentes! Como te dije hace poco, a mi no me preocupa el paso del tiempo ni la distancia, porque sé que si no me molesto en conservar la relación con quien quiero, es que realmente no lo quería tanto. Un besazo!
¡Muchas gracias, cariño!
ResponderEliminarPues no lo traumatizará. Será mi Bichi, así que mejor que se vaya acostumbrando desde ya, jajajaja.
Un abrazote ;D