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martes, 15 de diciembre de 2009

¿Cómo debería sentirme?

Dices que estoy
a la defensiva
como un animalillo acorralado.
Dices que parece que
quiero increpar
a cada transeúnte
que pasa a mi lado.

Dices que parezco
ese Ismael acelerado
que nos presenta Melville
al inicio del relato ballenero,
ése que quiere quitarle a la gente el sombrero.

Dices que temes
que la rabia
que se va mezclando
con mi sangre
y se va irrigando por mi cuerpo,
me envenene.
Dices que no quieres
que llegue el día
en que la ira
que por mí fluya
sea tal
que explote
y me destruya.

Y frente a los desastres que suceden
cada día,
¿sería más correcto que sintiera apatía?

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Gran Presentador.

Son las 7.30. Suena el despertador. Lo apago con la tranquilidad de quien no ha pegado ojo en toda la noche y, por tanto, no se sobresalta con su soniquete, sino, más bien, se alegra de tener una excusa para poder salir de la cama.

Hoy podría parecer un día cualquiera. Quizá lo sea para algunos. No para mí.
Llevo semanas, meses, esperando este día. Y por fin ha llegado.
Es Miércoles, 25 de noviembre, hoy el Gran Presentador viene a mi ciudad a dar una conferencia titulada "La información al alcance del público". Y yo tengo una misión.

Levanto la persiana y echo una ojeada hacia el exterior. Hay una densa niebla, y parece que hace bastante frío. El termómetro de la farmacia que hay enfrente de mi casa marca 6 grados.

Escojo la ropa con cuidado, elijo colores oscuros, hoy busco pasar desapercibida entre la gente que va a inundar la ciudad.

Salgo a la calle sin haber probado bocado, tengo el estómago cerrado, serán los nervios, el ansia de cumplir una meta impuesta hace tiempo.

Mi plan es simple. Se ha gestado con la rabia de quien observa cómo el concepto “información” ha ido degenerando por culpa de ese ser, creador y conductor de programas basura en los que antiguos amigos o amantes cuentan historias hasta el momento íntimas, en los que corruptos, ladrones y traficantes cuentan sus "hazañas", en los que integrantes de una misma familia se pelean y cuentan sus miserias, todo a cambio de un precio; programas en los que se tergiversan mensajes, se emplean términos erróneamente, en suma, se ofrece información sesgada e interesada que el espectador, sumiso, ignorante o confiado, traga en dosis tóxicas.

Tras abrir la puerta del portal, una primera ráfaga de aire helado me golpea el rostro. Por primera vez pienso en serio lo que voy a llevar a cabo, debo estar loca, pero tengo que hacerlo.

Me dirijo hacia el lugar donde el Gran Presentador dará su conferencia. Está atestado de gente y de seguridad, pública y privada. Llego en el momento exacto en el que el Gran Presentador se baja de su limusina. El griterío es insoportable, fans enfervorecidos detrás de vallas de amarillo chillón confiesan desaforados su amor al conferenciante y esgrimen carteles gigantes con corazones pintados.

Nadie parece reparar en mi presencia, así que voy acercándome, segura y con calma, hacía el Gran Presentador.
Del bolsillo de mi plumas negro saco mi arma fatal: una mano extendida que tapa su boca durante unos segundos.
El Gran Frívolo no reacciona, su estupefacción le ha paralizado. Pero los guardaespaldas, entrenados para estas lides, me apartan con violencia y de un empujón me lanzan al suelo.

Más difícil les resultará a las fuerzas de seguridad contener al gentío loco, furioso, que ha superado ya su sorpresa, y se dirige airado hacia mí por haber osado molestar a su Gran Héroe.

Tengo rasguños en las manos, y los pantalones algo rotos, aunque el resultado hubiera sido peor si me hubiera alcanzado algún fan cegado por la cólera. No noto dolor, será por la adrenalina y por la satisfacción de un trabajo bien hecho.

Necesitaba acallar, al menos por un instante, a ese Gran Bocazas.

domingo, 15 de noviembre de 2009

La salud es lo primero.

Dado que mi sombra es un poco “fashion victim” y tiene muy poca personalidad, no me sorprendió su ultimátum:

"O me haces el photoshop o dejo de seguirte."

Me hallaba ante la disyuntiva de tener un reflejo de talla 32 o no tener ninguno.

Desde ese día camino eludiendo sol y focos, para que nadie sospeche de la mujer sin sombra.



Hay personas en cuyas manos está la posibilidad de patrocinar cuerpos sanos. Los diseñadores de moda deberían ser más conscientes de la influencia que pueden llegar a ejercer en adolescentes, mujeres y hombres, inseguros, que buscan una mayor aceptación.
Hace unas semanas, los medios de comunicación se hicieron eco de un hecho alarmante. La foto que podéis ver fue retocada (¡menos mal que no es real!); se redujo la figura de esta modelo hasta llegar a un efecto extremo, que se aleja del atractivo. Además, la modelo fue despedida por sobrepeso. ¿Nos estamos volviendo locos?

sábado, 31 de octubre de 2009

Nada te queda.

De sus posesiones,
muebles e inmuebles,
fue despojado.

Los coches caros,
el jet privado,
el piso céntrico en la capital,
y las casas en las playas
de cada una de las grandes ciudades costeras
de España,
fueron embargados.

Le arrebataron la ropa de diseño italiano,
las joyas,
y los cuadros de Dalí y Picasso.

Aún así, asistió impasible
al expolio.

Hasta que el último día de su existencia,
ya entre rejas,
sentenciado y condenado,
por ser el mayor de los corruptos
(que tiene su mérito,
hoy hay muchos)
le dio un ataque mortal de risa
cuando se miró en el espejo
y se dio cuenta
de que lo más valioso que poseía
había sido cercenado por él mismo
pues hace tiempo que ni dignidad tenía.

domingo, 13 de septiembre de 2009

El acto más cobarde.

Eva se puso un vestido que había comprado años atrás en el barrio chino de la ciudad de Nueva York. Observó alegre que los años no habían pasado por su bonita figura. Decidió pintarse como una geisha, blanqueando aún más su rostro, ya de por sí pálido, y se perfiló una boquita de piñón roja.

Él llegó a casa antes de lo previsto. Su caminar vacilante por el pasillo no hacía presagiar nada bueno, había bebido una vez más.

—¿Qué haces vestida de furcia barata?— le gritó; y de una bofetada le estropeó su maquillaje, salpicándolo de gotitas de sangre que habían salido disparadas de su boca.

En ese momento en el que había materializado el más cobarde de los actos, como si de un relámpago furioso que le hubiera alcanzado se tratase, cayó al suelo fulminado. Pero nada tan sobrenatural sucedió, sino algo más mundano. Un policía le había dado un certero porrazo. Ay pobre infeliz, en su trayecto hacia la puerta de su casa, había empujado a una vecina viejita contra la pared del portal y la mujer había llamado a las fuerzas del orden para que detuvieran al bastardo.

jueves, 2 de julio de 2009

Love is a human right


Mi amigo Luis no puede pasear de la mano de su pareja, no se atreve. Y es que su pareja se llama Mario. Son nombres ficticios, pero, por desgracia, la situación no lo es.
Mi amigo no se llama Luis, no soy yo la persona que tiene que “sacarle del armario”. Realmente, no sé por qué se le da tanta importancia a eso de salir del armario, yo no me presento diciendo – Soy Lucía y soy heterosexual (aunque sería gracioso ver la reacción de la otra persona). La situación ideal sería que no importaran las preferencias sexuales de la gente, nadie tendría que revelarlas, simplemente actuar de manera natural.
Me da pena que mi amigo Mario tenga que llevar una “doble vida”. No se atreve a agarrar a su novio, mucho menos a darle un beso en público o a abrazarlo. No quiere exponerse a que la gente les rechace, gire la cabeza hacia otro lado, les mire incisivamente, o, incluso, les agreda verbal o físicamente. En este país que se cree tan moderno, tan liberal, hace muy pocos años que se han aprobado los textos legales que permiten a gays y lesbianas casarse y adoptar. Hubo entonces, y hay ahora comentarios del tipo: ¡Qué escándalo! ¡Eso no puede llamarse matrimonio! ¡Qué clase de educación pueden darle a su hijo adoptado si no tienen valores! Por no mencionar las ridiculeces que llegan a pronunciar los más reaccionarios y los más enfervorecidos católicos: eso es una enfermedad, son unos desviados, entre otras lindezas.
A veces Mario se ríe de mí cuando le preguntó qué sentía cuando empezaba a tener dudas sobre su orientación sexual, pero es una sonrisa triste, no quiere acordarse. Este año el lema del día del Orgullo Gay es “Escuelas sin armarios”, ojalá otros chicos y otras chicas no tengan que pasar por esos momentos de soledad que mi amigo Mario quiere olvidar
.

La foto fue tomada por mi hermana Elena en Brighton, Inglaterra, el día del Orgullo. Hizo muchas fotos ese día, la mayor parte de ellas mucho más "locas", pero ésta es, de entre todas, la mejor, porque, sin duda, el amar es el derecho más humano.

miércoles, 1 de julio de 2009

D.E.P. Justicia universal

Estoy realmente indignada. El otro día me enteré por casualidad de que se había aprobado en el Congreso una enmienda al artículo 23 LOPJ, en concreto, se ha restringido el principio de justicia universal en España. Me parece muy curioso el hecho de que los medios apenas se hayan hecho eco de ello. Realmente curioso. A partir de ahora, la Audiencia Nacional sólo podrá ocuparse de delitos cometidos fuera de España cuando haya conexión con este país. En realidad, cuando el español es el presunto autor del delito, los tribunales españoles son competentes en virtud del principio de nacionalidad. En conclusión, el principio de justicia universal sólo accionará el mecanismo judicial español en el caso de crímenes internacionales cuando los ofendidos sean nacionales españoles o intereses españoles. Vamos a explicarles esto a las víctimas de los genocidios de Tíbet, China, Guatemala, Ruanda,… No, vosotros no, que no sois españoles. Qué más da que no haya ningún otro tribunal interesado en ellos…

Siete organizaciones de defensa de los derechos humanos han elaborado un manifiesto titulado "Día de luto para la justicia internacional". Comparto algunas de las ideas que en él se recogen, por ejemplo, estoy de acuerdo en que “España se preocupa más por no ofender algunos gobiernos poderosos que por poner fin a la impunidad de la que gozan los criminales”.

Me pregunto qué pensará de todo esto Almudena Bernabéu. Para los que no la conozcáis, ella es una abogada valenciana que trabaja en una ONG de San Francisco, defendiendo víctimas de violaciones de derechos humanos. Algunos de los casos que ha llevado se han sustanciado ante la Audiencia Nacional. Supongo que también estará de luto.